Ni la generación de cristal trastoca el humor de la saga que estrena su sexto filme y que, considera Marlon Wayans, está hecho para liberar a la gente de la corrección política

Mucho antes de que existieran términos como “generación de cristal”, cultura de la cancelación o debates virales sobre lo políticamente correcto, «Scary Movie» ya era señalada en los 2000 como una película ofensiva, vulgar y peligrosa para la comedia comercial.
Ahora, más de dos décadas después, Keenen Ivory y Marlon Wayans (¿Dónde están las rubias?) y Anna Faris aseguran que el regreso de la franquicia este 4 de junio a las salas no busca adaptarse a las nuevas sensibilidades sociales, sino mantenerse exactamente igual de incómoda e irreverente que antes.
“Hemos sido políticamente incorrectos desde que nacimos. Crecimos viendo Looney Tunes, Bugs Bunny, de Warner Bros; Daffy Duck… todos ellos lo eran. El humor sirve para liberar a la gente de las cadenas de la corrección política”, dice Marlon Wayans.

“Lo único que quiero es que la gente se sienta bien y se ría. Vivimos tiempos oscuros y, si no puedes tomarte una broma o encontrarle algo gracioso a las situaciones difíciles, la vida se vuelve muy complicada”, añade el actor en entrevista con EL UNIVERSAL.
Cuando la primera entrega llegó a los cines, la cinta dirigida por Keenen Ivory Wayans y escrita por Shawn y Marlon Wayans rompió los límites que Hollywood intentaba mantener en una película clasificación R: humor sexual explícito, bromas sobre drogas, violencia absurda, referencias a diversidad sexual y escenas escatológicas que incluso pusieron en riesgo su estreno comercial por miedo a recibir la clasificación NC-17.

La venganza de los Wayans
Para los creadores, «Scary Movie» nunca fue una franquicia diseñada para agradarle a todo el mundo, sino una saga creada precisamente para incomodar, exagerar y burlarse de aquello que otras tantas películas evitaban tocar.
Anna Faris comenta que las acusaciones de “ofender demasiado” ya existían desde el inicio de la franquicia, mucho antes de que internet convirtiera la cancelación en parte de la conversación diaria.
“Recuerdo que en 1999, cuando hice mi primera gira de prensa para Scary Movie, ya me preguntaban si me preocupaba ofender gente. O sea, hablaban de cancelación antes de que existiera el término. Creo que siempre ha sido parte de la esencia de los Wayans decirle a la sociedad: ‘¿qué están pensando?’. Y también dejar algo claro: puedes ofenderte, pero tampoco tienes que ir a verla”, comenta Faris.

La actriz incluso defendió la contradicción que siempre acompaña al humor de la franquicia: la capacidad de hacer reír mientras genera incomodidad al mismo tiempo.
Fuente: El Universal.





