Estamos a nada de celebrar una de las época favorita de muchos: el Día de Muertos, una tradición para recordar a nuestros seres queridos fallecidos. Peeero, ¿sabías que México no es el único país que tiene una celebración similar?
En Chequia existe el Dušičky, una tradición para recordar el ciclo de la vida con impactantes iglesias de huesos y rituales de luz para honrar la memoria de las personas fallecidas.

En Chequia, celebran Día de Muertos con rituales de luz
Cada 2 de noviembre, Chequia vive una transformación en sus calles para celebrar el Dušičky (Día de las Almas) o lo que nosotros conocemos como Día de Muertos.
Mientras en México se acostumbra a poner ofrendas (y otras muchas actividades más), en Europa familias enteras acuden a los cementerios para limpiar las tumbas de sus seres queridos y encender miles de velas rojas en recipientes de cristal.
Y aunque en algunos lugares como Mixquic también se visita a los fallecidos en los panteones, a diferencia de nuestro país, donde se vive toda una fiesta llena de música y hasta baile, el Dušičky es un acto silencioso.
Con esta actividad, en Chequia y otras partes de Europa reafirman sus raíces y recuerdan que la luz de las personas que se fueron de este mundo aún continúa iluminando el camino de los vivos.

¿Por qué decimos que se celebra con iglesias de huesos?
Si bien lo más conocido sobre esta tradición en Chequia son los rituales de luz, también hay una parte de la celebración un tanto peculiar: las iglesias de huesos.
Pero para entenderlo, debemos conocer sus orígenes. Debido a la cantidad de muertes registradas durante la Edad Media, las personas tuvieron que exhumar los restos de las personas fallecidas.
Estos fueron guardados inicialmente en las capillas subterráneas de las iglesias hasta que, tiempo después, los restos se desinfectaron y transformaron en lámparas, escudos de armas y decoraciones en las paredes.

Estas capillas se crearon con el concepto filosófico “Memento Mori” (“recuerda que morirás”) y hoy en día estos templos representan la manera de separar el mundo de los vivos y el de los muertos.
Eso sí, durante el Dušičky estas iglesias recuperan su función espiritual y su sentido sagrado original, que se han convertido en una parada imperdible para miles de turistas que viajan para conocer esta tradición.
Fuente: Sopitas.





