Le gusta salirse del renglón y mirar hacia dentro para responder a su gusto como músico. El sonorense habló con Excélsior sobre su manera de crear.

Tiene más de 28 millones de oyentes mensuales en Spotify, cuatro Latin Grammy, un Grammy americano y, este domingo, ganó el segundo por Palabra de To’s (Seca) a Mejor Álbum de Música Mexicana (incluido texano).
Lugar donde se presenta está abarrotado. La gente lo sigue, le aplaude cada tema y agradece las colaboraciones que tiene.Play Video
Y aun así, Carín León, cuenta en entrevista con Excélsior, nunca ha hecho algo para complacer a la industria o ganar éxito.
Ha llevado la música mexicana, el regional mexicano, a otros rumbos. Lo ha fusionado con rock, urbano, blues o con lo que le vibre.
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Al oriundo de Sonora no le gusta ponerse límites o ponerse a pensar sobre qué va a pensar la gente, si su canción va a pegar, la música vaya a funcionar o si a la gente le va a gustar lo que se puso.
“Creo que el artista tiene que empezar a dejar de voltear para fuera y empezar a voltear para dentro, que es lo que siempre hago, darme gusto a mí como músico. Si yo empecé a ser músico no fue por el ‘voy a ser exitoso, voy a ser rico, voy a tener esto, voy a tener lo otro’. Empecé a hacer música porque me encanta hacer música.
“Cuando un artista no pierde eso, no pierde el sentido de hacer música, no pierde la cosquillita y el nervio de saber cómo va a reaccionar la gente a un producto nuevo, a una propuesta nueva. creo que cuando hay esa emoción y ese nervio, todo es éxito, todo es ganancia. El estar pensando qué va a querer la gente, qué necesita, qué ocupa la industria, qué está funcionando hoy, creo que es un error muy grande. Cuando me tocó hacer esas cosas o me tocó pensar de esa manera, nunca se me dieron las cosas”, subraya.
Hoy en día, agrega, entre más loco piensa, entre más se sale del renglón, mientras más arriesgado piense la gente que está haciendo las cosas o aunque él las piense, le llena más de satisfacción.
Este joven sonorense de 36 años se alzó con el Grammy por segundo año consecutivo en la categoría de Mejor Álbum de Música Mexicana (incluido texano), luego de haberlo ganado el año pasado por Boca Chueca Vol. 1.
Dice sentirse muy motivado por el reconocimiento, junto con todo su equipo. Desea seguir escalando más peldaños y ver si sigue la buena racha para el 2027.
En ocasiones, reconoce, siente cierta responsabilidad por seguir haciendo las cosas con calidad, pero lo ve más como una cuestión de motivación, de ligereza y de pensar que “lo que hicimos estuvo bien, de disfrutar la recompensa de todo el trabajo que hicimos el año pasado.
“Nosotros siempre hemos tenido esa capacidad de disfrutar la música, de disfrutar lo que estamos haciendo, de experimentar. Creo que, para mí, la recompensa más grande es estar en el estudio creando y escuchar el trabajo final. Independientemente de los premios, el dinero o el éxito que pueda generar la música.
“Creo que la vida me ha recompensado con tener estos buenos momentos y estas satisfacciones como lo es el público. Creo que el momento en que empezamos a preocuparnos más por disfrutar estas cosas, el arte surge solo, en lugar de estar como forzando, a estar preocupado en querer superar lo que ya hicimos. Lo tomo a manera de inspiración para poder seguir haciendo más cosas y que la gente nos permita seguir en sus corazones y en su gusto”, enfatiza.
Ser amado
Este viernes saldrá To be Loved, una colaboración con el trío The Warning.
Carín dice ser muy fan de la banda regiomontana y que ha triunfado en México y el extranjero. Sigue sus pasos, le encanta lo que están haciendo con el rock y la nueva cara que le están dando a esta escena tan importante.
“Están haciendo un gran trabajo que a mí me inspira mucho. Me motiva mucho que artistas como éstos que no están siguiendo las tendencias, que no están siguiendo las modas, que no van en el mismo carril y en el mismo costal en el que van todos.
“Soy muy fan de este movimiento y bendito Dios que existe The Warning, y sirven mucho a la escena de la música mexicana, la escena cultural de la buena música y son proyectos que siempre voy a apoyar y siempre quiero estar presente”, explica.
De la misma manera, el año pasado hizo un tema, en inglés y español, con la intérprete de country Kacey Musgraves en Lost in Translation, que cantaron en conjunto en la pasada edición de los Latin Grammy.
Meterse en las mangas del rock, del country, del soul o el blues le encanta, algo que, muchas veces en su género, no se les permitía en el pasado, que “era un género superpurista, si hablamos del género”.
“Yo la verdad creo que hablar de géneros es etiquetar. Siento que la música es música y yo, al mismo tiempo, quería ser norteño, banda; también escuchaba rock, rap, la música es música y es una manera de expresar, y yo siempre me he querido expresar de muchas maneras.
“Creo que al momento de expresarte de muchas formas y tener todo esto, pues la gente comprende un poco más de lo que es la persona y el artista, y eso es lo que yo siempre he tenido, como baluarte y como estandarte principal en el proyecto de Carín, que es la sinceridad y la honestidad de mi música”, dice.
Con muchos de ellos ha tenido gran amistad y siempre ha tratado de buscar colaboraciones con gente que le dé una conexión, más que números.
Considera que la música siempre gana de esa manera, por lo que siempre trata de acercarse a personas que lo inspiran, que tienen que ver con lo que hace y le sirvan como ejemplo.
Un “nervio rico”
Su próximo álbum está en posproducción y se espera que salga entre marzo y mayo. Tendrá algunas colaboraciones y será un seguimiento a Boca Chueca Vol. 1. Un álbum muy ecléctico, cuenta, con sonidos frescos y conservando el alma del regional mexicano.
Luego de haber cancelado las presentaciones en la Feria de León por haber contraído dengue —lo que le implicó reposo para evitar complicaciones—, continuará con su gira por México y empezará shows en Estados Unidos en marzo.
Y llegar así a septiembre con las fechas que ya tiene vendidas en The Sphere, en Las Vegas.
“La verdad estoy muy complacido y orgulloso. Entre más pasa el tiempo, pues más empieza a caer esa presión y el nervio de que ya sea. Estamos trabajando mucho para dejar un gran sabor de boca y llevar nuestro show a otras dimensiones y también para la música mexicana”, comparte León, quien ya ha tenido la oportunidad de ver a The Eagles en ese espacio y verá la otra semana a los Backstreet Boys.
“Vamos empapándonos del formato… para potencializar lo que podemos hacer”, cuenta, para añadir que desde hace un año está trabajando en lo que es “el esqueleto” del show y ya está en ensayos.
“Vamos con un poco de nervio, pero del nervio rico, el que te impulsa a hacer las cosas mejor. Pero vamos muy bien preparados, con toda la fe”, concluye.
fuente: Excelsior




